La Santa Prudencia

¿No les ha pasado que en una conversación, siempre hay alguien que dice lo primero que se le viene a la cabeza? Pues lo he vivido, y sin querer yo tambien he sido imprudente diciendo cosas que no tenía que haber dicho. Es increíble no darnos cuenta, que después de haber dicho algo fuera de lugar, como una crítica, juzgar, creencias, etc., esas palabras no las podemos recoger, ni borrar de la mente de las personas que lo han escuchado, y gracias a eso, he presenciado y sin querer propiciado discusiones y hasta enemistades.

La prudencia al hablar es un ejercicio de contención durísimo, que deberíamos practicar a diario, ya que así evitaremos muchas discusiones innecesarias, malos entendidos, peleas o que te marquen como una persona criticona, imprudente, sin sentimientos, disparatada y algo mas, y esas situaciones se nos da cada dia, en el trabajo, en la familia, en parejas, en cualquier reunión con personas de distintas maneras de pensar.

Según el diccionario de Google, cito textualmente: “Capacidad de pensar, ante ciertos acontecimientos o actividades, sobre los riesgos posibles que estos conllevan, y adecuar o modificar la conducta para no recibir o producir perjuicios innecesarios.” esta es la definición social, pero hay la definición religiosa, también del diccionario de Google, cito textualmente: “Virtud cardinal del catolicismo que consiste en discernir y distinguir lo que está bien de lo que está mal y actuar en consecuencia”.

Ambas definiciones si lo miramos desde el punto de vista de cada uno, nos lleva al mismo sitio, que debemos pensar antes de hablar, analizar la situación antes de expresar nuestros pensamientos, discernir (observar si es verdad o mentira) y distinguir, si tu opinión o la de los demás es util o no. Al final todo nos lleva al mismo sitio, en pensar.

Difícilmente con la tecnología, y la facilidad que tenemos con ella, (aclaro que no estoy en contra de las tecnologías, me gustan mucho), nuestros jóvenes y niños, no piensan, no razonan la infinidad de variables que se puede dar solo con sus palabras, ya que actúan solo por intuición, hoy se le da cualquier equipo informático y sin explicación alguna ellos se hacen con la forma de usarlo, porque es todo visual- intuitivo, hasta razonar frases o preguntas de distintas actividades escolares, hay que leerle frase por frase y obligarles a interpretar lo que han leído, pero todo es un fastidio para ellos. Lo que nos lleva que a la hora de resolver una situación X puedan ser imprudentes, no discierne y distingue la situación y sueltan lo primero que les vino por la cabeza, generando una situación más difícil o incómoda.

Hay que tomar un rato de nuestro dia, tan acelerado, para pensar en el dia qe has tenido, ver donde nos equivocamos, donde no supimos aplicar la prudencia y pensar como corregir este impulso natural, tambien les digo, la experiencia de vida, te ayuda a manejar estas situaciones, pero si comenzamos desde adolescentes, llegaran a ser grandes pensadores.

Les voy a contar una situacion que vivio el filosofo griego Sócrates, dice asi: “

Un día, un conocido se encontró con el gran filósofo y dijo:

  • “¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?”
  • “Espera un minuto -replicó Sócrates-, antes de decirme cualquier cosa,
    quisiera que pasaras un pequeño examen.
    Es llamado el examen del “Triple filtro.”
  • “¿Triple filtro?”
  • “Correcto”. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea tomar un momento y filtrar lo que vas a decir.
  • Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.

El primer filtro es la Verdad

“¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?”.

“No -dijo el hombre-, realmente solo escuché sobre eso y……..”

“Bien, entonces realmente no sabes si es cierto o no”.

Ahora permíteme aplicar el segundo filtro:

El filtro de la Bondad

“¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?”

  • “No, por el contrario………”
  • Cada hombre posee dentro de sí una parte de la verdad, pero a menudo sólo puede descubrirla con ayuda de los otros.
  • “Entonces -continuó Sócrates-, tú deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro
    de que sea cierto. Tú puedes aún pasar el examen, porque queda un filtro”:

El Filtro de la Utilidad

“¿Será útil para mi lo que vas a decirme de mi amigo?”

  • “No, realmente no”.
  • “Bien -concluyó Sócrates-, ¿si lo que deseas decirme no es cierto ni bueno e incluso no es
    útil, por qué decírmelo?”
    Es por eso que Sócrates siempre ganó un alto respeto.
    ¡Qué buena la última frase de Sócrates antes de morir!:
    Critón, le debemos un gallo a Asclepio. Así que págaselo y no lo descuides.

Para terminar, mi post de hoy, tratemos de ser prudentes al hablar, al pensar, y apliquemos el triple filtro de sócrates, nos ayudará a ser mejores personas y ganaremos el respeto de nuestros amigos, familiares, etc.

Massiel Gutierrez Espinosa

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